Con
los diversos antecedentes conocidos del período colonial, es posible entender
cómo se va originando de forma casi obligada, aunque no necesariamente
planificada, una frontera que divide los territorios ocupados por el dominio
español y mapuche. Intentaremos detallar la manera en que se crea la frontera,
que como veremos, da origen a diversas investigaciones de prestigiosos
historiadores y en cuya importancia se enfoca nuestra atención.
Nos
referimos precisamente a la frontera del Biobío, que se ve como un lugar frio y
de gran contraste cultural, por ejemplo los historiadores Sergio Villalobos y
Leonardo León hablan
de espacio fronterizo como un espacio autónomo, el cual no pertenece a nadie,
en donde se mezclan varios elementos españoles e indígenas, así naciendo una
nueva sociedad con rasgos particulares y la “mestización de las costumbres”. (2003,
p.49)
Para dar origen a esta
frontera sucedió un hecho en particular entre españoles y Mapuches. Tras tiempo
transcurrido y territorio ganado por los españoles, en 1598 encontramos el
llamado “desastre” de Curalaba, donde el gobernador Oñez de Loyola es
decapitado por los indígenas, con lo que se genera el abandono de las ciudades
y fortalezas por parte de los españoles,
que habían sido fundadas más hacia el sur del Biobío, fijando en este
punto del territorio una nueva frontera entre españoles y mapuches
A este
punto, llegamos tras el afán de los españoles de conquistar y hacerse de nuevas
tierras hacia el sur, y así expandir su poderío de Norte a Sur, debido a esto
se produjeron enfrentamientos, guerra y
la muerte de mucha población indígena. Sin embargo, las conquistas que intentan
los españoles fracasan reiteradamente. Como consecuencia de las reiteradas
batallas, el Gobernador de Chile, Pedro de Valdivia, muere en la batalla de
Tucapel, bajo las manos de Lautaro. Por
consecuencia, son despobladas las ciudades del sur incluyendo Concepción, que
era una de las ciudades más importantes para los españoles. Lautaro quien
resultó victorioso en la batalla de Tucapel, confiado avanza hasta Mataquito,
sexta región. Mientras tanto vuelven refuerzos españoles del Perú y se
reinstalan en la zona de conflicto. A pesar de la llegada de refuerzos
provenientes de Perú, los mapuches no se dejan vencer, siendo dominados durante
breves espacios de tiempo por los españoles, períodos en los cuales lograban
ponerlos a trabajar en lavaderos y minas de oro.
De
esta forma se continúan con años de violencia inusitada entre españoles y
mapuches, hasta que a fines del siglo XVI, un grupo de indígenas en Purén
descubre que el Gobernador Oñez de Loyola se encontraba en Curalaba. Es así
como ocurre el “desastre de Curalaba”. En esta batalla encuentra la muerte,
Oñez de Loyola, y transformándose así en
el segundo Gobernador en caer bajos las manos de los mapuches, debido a esto y
un conjunto de sucesos que se fueron dando, la Guerra de Arauco toma una
connotación única en toda la conquista
de América por los españoles.
Debido
a estos las ciudades y fuertes fundadas al sur de Biobío, fueron abandonadas
por los españoles.
Como
consecuencia, de la no dominación total
de los territorios hacia el sur del Biobío, por parte de los españoles, y la
ardua resistencia mapuche, estos lograron sobreponerse a la penetración que
intentaban los españoles. De esta forma, los fuertes y ciudades (Puren, Angol,
Tucapel, Imperila y otras) fundadas por los españoles fueron abandonadas.
Luego
de varias batallas y llegando al fin del
siglo XVI, los mapuches consiguen
expulsar y afianzar la independencia territorial y política, sobre el
espacio en la Araucanía.
Para
el español este territorio dominado por mapuches se ve como un espacio que le
pertenece al territorio español, así lo afirma Manuel Zavala (2008, p. 99). De esta forma el español, ve como su derecho el territorio geográfico,
pero se encuentra con un fuerte rival, el que obliga a instaurar una frontera.
Posterior al alzamiento por parte de los indígenas
en Curalaba, los españoles continúan sus intentos de recuperar el territorio
perdido y avanzar más hacia el sur, pero al no poder volver a penetrar los
territorios perdidos, se ven en la obligación de aceptar y fijar un límite
fronterizo en el Biobío.
El historiador Manuel Zavala en su trabajo “Los
Mapuches del Siglo XVIII”, principalmente en el capítulo III de su trabajo,
trata de explicar y entender la dinámica fronteriza durante la primera mitad
del siglo XVIII, para ello hace referencia que a comienzo del siglo XVII, los
españoles deben reconocer que existe una frontera en el Biobío, para ello se
basa en el relato de Vicente Carvallo quien escribe “recuerdo un decreto del virrey del Perú, Marquez de Monte-Claro, en
donde establece en 1612 el rio Biobío , como línea de separación entre los dos
territorios y lo llamo, Frontera.” (2008, p. 98)
Desde este punto en donde la corona española se ve
obligada a aceptar que la zona que se encontraba al sur de Biobío, era un
territorio que estaba bajo el dominio completo de los indígenas. Así
comienza la vida fronteriza que aún los
historiadores estudian, y tratan de analizar, en cuanto a su importancia, relevancia y cómo ésta afectó a la formación
de nuestra nación.



0 comentarios:
Publicar un comentario